Hablando con Manuela y con su acompañamiento podrán distinguir
la diferencia entre educar y adiestrar y descubrir que nunca es tarde para
dejar de dar órdenes y empezar a ofrecer propuestas que pueden ser aceptadas o
no, facilitando así que sus hijos
desarrollen la autonomía y la responsabilidad que hará más difícil que puedan
ser captados por quienes exigen la obediencia para ser premiados, recibiendo
castigo si no lo hacen.

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