Es muy liberador entender que con todo, por todo y a pesar de todo, siempre tenemos motivos para sentir gratitud a la vida por todo lo que nos ha prestado y todavía tenemos, y que cuando perdemos algo lo podemos percibir como una oportunidad para sentir gratitud también por haberlo tenido el tiempo que la vida lo ha permitido.
Cada vez que perdemos la paz mental es porque entramos en estado de secuestro emocional, sintiendo frustración cuando una necesidad ha quedado sin cobertura, o miedo a que una necesidad quede sin cobertura. La energía creativa que el cerebro genera en este estado nos permite transformar la necesidad no cubierta en posibilidad, o transcenderla, o descubrir nuevas respuestas para dar cobertura a la necesidad si está en nuestra mano, llenándonos de gratitud por lo vivido recuperando así la paz mental.






