Para aprender habilidades nuevas necesitamos un modelo y ayuda
al principio. Necesitamos que alguien vaya guiándonos sin prisa, sin hacer nada por nosotros,
permitiendo que poco a poco vayamos desarrollando el dominio de la habilidad que
estemos aprendiendo en la medida que vamos comprobando lo que podemos ir haciendo
solos y descubriendo que aunque con errores podemos lograrlo y así vamos tolerando poco a poco la torpeza transitoria
que siempre experimentaremos cuando
queramos aprender algo nuevo en la vida.
En la medida que vamos desarrollando habilidades nuevas vamos desarrollando la autonomía. Esto explica que si los padres quieren favorecer la autonomía de sus hijos evitarán hacer todo lo que puedan hacer ellos, aunque sea con ayuda.
La terapia educativa-experiencial de escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con su acompañamiento, vayas descubriendo en tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria, afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo mejor de ti.






