Cuando un niño es obligado a reconocer la autoridad bajo amenazas, premios o castigos generará la necesidad de obedecer, convirtiéndose en sumiso o la necesidad de desobedecer, convirtiéndose en rebelde, pero en ninguno de los dos casos desarrollará la autonomía ni el espíritu crítico.
Recordando que el objetivo de la educación es favorecer el desarrollo de la autonomía de nuestros hijos y alumnos, resultará mucho más eficaz para lograr este objetivo que les enseñen a hacerse preguntas para descubrir cuál es la respuesta más conveniente para ellos en cada situación y no busquen las respuestas fuera que muchas veces resultan muy peligrosas.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces obedeciste o desobedeciste sin pensar en qué era lo
conveniente para ti, y de las consecuencias aprendiste que no se trata de ser
obediente para conseguir el premio o
desobediente para sufrir el castigo, sino de saber qué es lo que te conviene
por tu propio interés, para poder desarrollar la autonomía emocional y el espíritu
crítico que tan necesario resulta ahora por la cantidad de estafas y
movimientos sectarios de todo tipo a los que estamos expuestos todos.






