Sólo transformando la percepción de situaciones vividas en el pasado
es posible descubrir respuestas nuevas.
Muchas situaciones difíciles vividas en el pasado están guardadas en
la memoria con la percepción que la vivieron y es como si todavía la estuvieran
viviendo y sólo hablando podrán caer en
la cuenta de que esa situación no la están viviendo ahora y es el momento de
transformar la percepción, de maldición por lo duro que fue transitarlo a
bendición por lo que fueron desarrollando mientras afrontaban la situación.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas situaciones tienes guardadas en tu memoria como maldiciones
y por lo tanto con mucho temor a volver a vivirlas de la misma forma, porque la
percepción no se ha transformado a través de la experiencia, de forma
espontánea e inconsciente. Mientras
hablas vas descubriendo la percepción de lo vivido y poco a poco de forma
consciente irás transformando la maldición en bendición, librándote así del miedo a volver a vivirlo, porque reconocerás
la posibilidad de volver a vivirlo y si vuelves a vivirlo lo percibirás como una
oportunidad para seguir desarrollando tus recursos personales para seguir
ganando autonomía.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces prometiste algo que te fue imposible cumplir o te
comprometiste a algo a lo que luego tuviste que reconocer que no te fue posible
su cumplimiento.
Es muy importante que los padres entiendan que las opiniones de sus
hijos son sus percepciones simplemente, y que no tienen nada en contra de las
que pueden tener ellos, para evitar las discusiones que surgen por querer
imponer sus percepciones a los hijos, que pueden llevar al adolescente a pensar
que no vale la pena explicar, ni argumentar sus percepciones y empieza a
ocultar todo lo que puede crear un conflicto para evitarlo,y ya se está produciendo la desconexión que
llevará a que su hijo se convierta en un desconocido.
Los adolescentes necesitan argumentar sus percepciones para poder
desarrollarse y si los padres saben
escucharlos en silencio para entenderlos, para conocerlos, para quererlos como
son,no para rechazarlos, favorecerán su
desarrollo. Cuando sólo se sienten queridos si están de acuerdo con sus padres
empiezan a ocultar todo lo que intuyen que va a ser rechazado por sus padres.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces ocultaste partes de tia tus padres para evitar conflictos y esto te
llevo a sentirte desconectada de tus padres y buscaste otras personas a quién
contarle tus cosas y muchas veces pagaste graves consecuencias y que esto no
fue malo para ti, porque ahora te das cuenta de que no quieres hacerlo igual
que lo hicieron tus padres.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y
en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu
autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria,
afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo
podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo
mejor de ti.
Los hijos nacen preparados instintivamente para observar continuamente
a los padres desde que nacen, para ir introyectando el modelo en su cerebro
mamífero, que ya sabemos que está en blanco, por eso nacen como seres humanos
en potencia, que se irán desarrollando
imitando el modelo.
Las percepciones y los
comportamientos de los padres son su manual de vida, por eso cuando sienten que
no les escuchan es cuando no les obedecen, porque dentro de la observación continua
está la escucha.
Si los padres dan
ordenes desde la autoridad, sólo encontraran en sus hijos obediencia o
desobediencia, mientras que si ofrecen propuestas o recomendaciones que les
beneficien, escucharán con mucha atención por su propio interés y actuarán en consecuencia. Así irán construyendo
aprendizajes a través de sus propias experiencias por ensayo-error.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces, cuando eras niño, obedecías o desobedecías, pero no
escuchabas ni pensabas sobre lo que te decían, sólo comprobabas que si
obedecías te querían y si no te rechazaban, por eso muchos adultos siguen
buscando todavía el amor a través de la obediencia a las personas que reconocen
como autoridad.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces pensaste que no estaría tan mal morir por el grado de
desesperación que tenías ante lo que estaba viviendo y cuántas veces se lo
escuchaste decir a tus seres queridos. Es más siempre ante un fallecido hemos
aprendido a sentir y decir que descanse en paz, como algo liberador.
Todos hemos aprendido del modelo de nuestros padres que prometer y
comprometerse era un valor, que en otro momento evolutivo tuvo su sentido
porque era necesario para poder confiar en los iguales y en nosotros mismos,
pero en este momento evolutivo se ha convertido en una exigencia que todos
sabemos que nos puede resultar imposible su cumplimiento por las experiencias
que la mayoría hemos vivido de no poder cumplir una promesa o un compromiso,
porque nuestro cerebro reptiliano no lo ha considerado conveniente y no ha dado
la orden.
Este es el motivo por el que ahora estamos normalizando no querer prometer nada, ni comprometernos con nada ni con nadie, porque no queremos fallarnos a
nosotros mismos, sentirnos culpables y
castigarnos por no haber cumplido una promesa o un compromiso. Al tiempo que
vamos percibiendo las promesas y los compromisos de los otros y de nosotros
mismos, como una posibilidad no como una certeza.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces prometiste algo que te fue imposible cumplir o te
comprometiste a algo a lo que luego tuviste que reconocer que no te fue posible
su cumplimiento.
Para aprender habilidades nuevas necesitamos un modelo y ayuda
al principio. Necesitamos que alguien vaya guiándonos sin prisa, sin hacer nada por nosotros,
permitiendo que poco a poco vayamos desarrollando el dominio de la habilidad que
estemos aprendiendo en la medida que vamos comprobando lo que podemos ir haciendo
solos y descubriendo que aunque con errores podemos lograrlo y así vamos tolerando poco a poco la torpeza transitoria
que siempre experimentaremos cuando
queramos aprender algo nuevo en la vida.
En la medida que vamos desarrollando habilidades nuevas vamos desarrollando la autonomía. Esto
explica que si los padres quieren favorecer la autonomía de sus hijos evitarán
hacer todo lo que puedan hacer ellos, aunque sea con ayuda.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y
en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu
autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria,
afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo
podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo
mejor de ti.
La otra opción a envejecer es morir y por eso es muy importante
reconocer la bendición que es envejecer porque si no es así, aunque no seamos
conscientes, estaremos percibiendo la vejez como maldición y esperando la
muerte como bendición, porque nos libra de la vejez que percibimos como maldición.
Todos aprendimos que envejecer era algo no deseado, pero morir mucho
menos y en este momento evolutivo que la esperanza de vida es tan alta se hace
necesario tomar conciencia de que si no deseamos morir lo mejor que nos puede
pasar es envejecer y así se cumplirá nuestro deseo de estar vivos. Aunque no es
lógico percibir la muerte como el antídoto al envejecimiento, para el cerebro
reptiliano tiene todo el sentido, por eso a muchas personas les lleva a
suicidarse buscando la paz mental librándose de seguir envejeciendo.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces pensaste que no estaría tan mal morir por el grado de
desesperación que tenías ante lo que estaba viviendo y cuántas veces se lo
escuchaste decir a tus seres queridos. Es más siempre ante un fallecido hemos
aprendido a sentir y decir que descanse en paz, como algo liberador.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces algo te asombró y empezaste a sentir curiosidad por
saber más y empezaste a hacerte preguntas, a buscar posibles respuestas, para
después crear las tuyas propias que te llevaron a construir tus propios
aprendizajes. Y poco a poco irás recuperando la capacidad de asombrarte que
despertará la curiosidad que te
facilitará ir construyendo tus propios aprendizajes a través de las experiencias
que vayas recordando mientras las cuentas.
El objetivo de la
educación es enseñar a buscar las propias respuestas, originales, únicas e
irrepetibles y a transformar todas las percepciones transmitidas que crean
malestar, para promover así el desarrollo de todas las capacidades y el
espíritu crítico que irán humanizando al niño.
El adoctrinamiento o adiestramiento lo único que busca es que el niño
sea como el educador quiere que sea, siempre en nombre del amor y por su bien y
lo único que promueve es la obediencia o la desobediencia ciega y lo que se consigue
son seguidores o detractores, que explica lo fácil que resulta a los
movimientos sectarios que tanto abundan, captar seguidores que a su vez sigan
captando a otros.
El objetivo de la
educación es enseñar a buscar las propias respuestas, originales, únicas e
irrepetibles y a transformar todas las percepciones transmitidas que crean
malestar, para promover así el desarrollo de todas las capacidades y el
espíritu crítico que irán humanizando al niño.
El adoctrinamiento o adiestramiento lo único que busca es que el niño
sea como el educador quiere que sea, siempre en nombre del amor y por su bien y
lo único que promueve es la obediencia o la desobediencia ciega y lo que se consigue
son seguidores o detractores, que explica lo fácil que resulta a los
movimientos sectarios que tanto abundan, captar seguidores que a su vez sigan
captando a otros.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces obedeciste o desobedeciste a la autoridad sin
analizar, ni pensar en las consecuencias que podría tener para ti y cada vez
fuiste sintiéndote más frágil y más en manos de aquellos que reconociste como
autoridad. Y poco a poco irás descubriendo que todo lo que has vivido y cómo lo
has vivido es producto del modelo que te transmitieron tus padres y empezarás a
hacerte tus propias preguntas y poco a poco irás descubriendo tus propias respuestas,
entendiendo que la vida es una continua experimentación de la que
constantemente estarás construyendo nuevos aprendizajes que dan sentido a la
vida.
Si entendemos que siempre nos quedan
infinitas experiencias por vivir, aunque tengamos mucha edad, porque la vida es
dinámica, no es estática, no perderemos
la capacidad de asombrarnos y cada vez que algo nos asombra, se despierta
dentro la curiosidad que lleva a la observación que va a crear un conflicto
cognitivo, que desplegará la creatividad para hacernos preguntas, descubrir
respuestas y construir nuevos aprendizajes.
Por esto los niños de forma espontánea
se asombran por todo y eso hace que sientan curiosidad por todo lo nuevo que se
encuentran, que les lleva a observar, a hacerse preguntas, que muchas veces
expresan y otras no, descubriendo sus propias respuestas y construyendo sus
propios aprendizajes.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces algo te asombró y empezaste a sentir curiosidad por
saber más y empezaste a hacerte preguntas, a buscar posibles respuestas, para
después crear las tuyas propias que te llevaron a construir tus propios
aprendizajes. Y poco a poco irás recuperando la capacidad de asombrarte que
despertará la curiosidad que te
facilitará ir construyendo tus propios aprendizajes a través de las experiencias
que vayas recordando mientras las cuentas.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces empezaste a contar alguna adversidad que viviste en
el pasado y poco a poco, de forma
espontánea, fuiste cayendoen la cuenta
de que no había sido tan grave, aunque cuando lo viviste resultó muydifícil para ti.Cuando ya no estás viviendo la experiencia es
cuando te puedes dar cuenta de lo que te
aportó y de los aprendizajes que descubriste mientras la transitabas,
transformando la maldición en bendición, sintiendo gratitud por la experiencia
vivida.
Cada vez que conversamos tiene lugar un proceso de transformación
dealguna percepción o varias.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existe son percepciones de la
realidad, y que tampoco existen los recuerdos, que lo que existe son
percepciones de las experiencias vividas entenderemos que cada vez que hablamos
de ellas salen de la memoria para entrar en la conciencia y cuando termina la
conversación, lo que vuelve a la memoria son nuevas percepciones de la
experiencias vividas.
Por esto, aunque casi nunca seamos conscientes de este proceso de transformación, todos sentimos que cada vez que hablamos de alguna experiencia vivida la vamos contando de forma diferente.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces hablaste de la misma experiencia y cada vez que
hablabas no la contabas exactamente igual que la anterior, porque todo lo que
decimos si no es de memoria, lo vamos creando en la medida que hablamos, por
eso cada vez que el maestro enseña algo al alumno el primero que aprende es el
maestro, porque con los mensajes que va creando mientras explica, va
construyendo aprendizajes sin ser
consciente. Todos hemos enseñado algo a quién no lo sabía desarrollando así el gen altruista que nos constituye y nos va
humanizando: enseñando al que no sabe y atendiendo al que lo necesita.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existen son percepciones de la realidad y que siempre están en transformación, porque según explica la física cuántica todo lo que observamos se transforma, esto explica el refrán popular: “Nada es verdad, ni nada es mentira, todo depende del cristal con el que se mira”.
Cuando percibimos algo como una maldición entramos en estado de secuestro emocional y es en este estado cuando podemos desplegar la creatividad para transformar la maldición en bendición, porque si todavía estamos vivos, algo nos habrá aportado la experiencia percibida como maldición en principio, porque desde que fuimos concebidos todas las experiencias irán sumando mientras estemos vivos.
La terapia educativa-experiencial de escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con su acompañamiento, vayas descubriendo en tu historia cuántas veces empezaste a contar alguna adversidad que viviste en el pasado y poco a poco, de forma espontánea, fuiste cayendo en la cuenta de que no había sido tan grave, aunque cuando lo viviste resultó muy difícil para ti. Cuando ya no estás viviendo la experiencia es cuando te puedes dar cuenta de lo que te aportó y de los aprendizajes que descubriste mientras la transitabas, transformando la maldición en bendición, sintiendo gratitud por la experiencia vivida.
Cada vez que conversamos tiene lugar un proceso de transformación
dealguna percepción o varias.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existe son percepciones de la
realidad, y que tampoco existen los recuerdos, que lo que existe son
percepciones de las experiencias vividas entenderemos que cada vez que hablamos
de ellas salen de la memoria para entrar en la conciencia y cuando termina la
conversación, lo que vuelve a la memoria son nuevas percepciones de la
experiencias vividas.
Por esto, aunque casi nunca seamos
conscientes de este proceso de transformación, todos sentimos que cada vez que
hablamos de alguna experiencia vivida la vamos contando de forma diferente.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces hablaste de la misma experiencia y cada vez que
hablabas no la contabas exactamente igual que la anterior, porque todo lo que
decimos si no es de memoria, lo vamos creando en la medida que hablamos, por
eso cada vez que el maestro enseña algo al alumno el primero que aprende es el
maestro, porque con los mensajes que va creando mientras explica, va
construyendo aprendizajes sin ser
consciente. Todos hemos enseñado algo a quién no lo sabía desarrollando así el gen altruista que nos constituye y nos va
humanizando: enseñando al que no sabe y atendiendo al que lo necesita.
Tu hijo adolescente no ha dejado de necesitar tu cariño, sólo ha
dejado de pedirlo. Cuando era pequeño corría a tus brazos cada vez que te veía
y nunca quería separarse de tu lado y tú respondías en cada momento cómo
podías, dependiendo del modelo que tuviste en tus padres y de tus propias
percepciones.
Hoy que está dejando de ser un niño y que está desarrollando su
autonomía emocional a lo mejor percibes que no necesita nada de ti, pero no es
falta de amor, es falta de seguridad para mostrarlo, porque no le sale decir: “abrázame”,
“escúchame” o “quédate conmigo”. No es porque no necesite tu presencia, la
necesita y mucho, pero también necesita
su espacio, sintiendo que tú siempre serás el lugar seguro donde pueda refugiarse
cada vez que lo necesite.
Cada mañana cuando despiertes recuerda que tu vida y la de tu
hijo es un regalo, un nuevo nacimiento para los dos, y que puedes crear una
conexión con él, preguntándole cómo está, escuchándole sin interrumpirle y despidiéndote
para empezar el día, recordándole que le deseas lo mejor yque confías en que siempre que puedas hacer
algo por él, harás lo que te sea posible o le comunicarás que no puedes hacer
lo que te pide por el motivo que sea.
Crear conexión con tu hijo adolescente es urgente para que pueda
ir afrontando lo que la vida le vaya
presentando de la mejor manera, sintiéndose siempre acompañado.
El castigo busca corregir una conducta por miedo, no por comprensión, sino
para que sienta culpa o vergüenza, siempre desde el estado de frustración,
recriminando y/o amenazando. No favorece la construcción de ningún aprendizaje,
ni desarrolla el espíritu crítico, sólo promueve la obediencia ciega o la
desobediencia.
Las consecuencias de las conductas no deseadas se explican con amor
desde la responsabilidad de los padres, no desde la autoridad, para promover la
responsabilidad y el espíritu crítico desde la comprensión, desde lo que es
conveniente para todos, aprendiendo así a dar lo mejor de ellos para despertar
lo mejor de los otros. No busca corregir ninguna conducta, sino descubrir las
que no son convenientes por el bien de todos, desplegando la creatividad para
encontrar otras nuevas que humanicen.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces te castigaron por
una conducta y sólo aprendiste a protegerte del castigo cada vez que la
repetías y cuántas veces te explicaron
las consecuencias que podía tener tu
conducta y sin saber por qué no volviste a tenerla. El castigo sólo sirve para
adiestrar como hacen los adestradores de animales, en cambio, las consecuencias
nos van transformando en mejores personas, promoviendo el proceso continuo de
humanización, para que cada vez tengamos
un mundo mejor.
El castigo busca corregir una conducta por miedo, no por comprensión, sino
para que sienta culpa o vergüenza, siempre desde el estado de frustración,
recriminando y/o amenazando. No favorece la construcción de ningún aprendizaje,
ni desarrolla el espíritu crítico, sólo promueve la obediencia ciega o la
desobediencia.
Las consecuencias de las conductas no deseadas se explican con amor
desde la responsabilidad de los padres, no desde la autoridad, para promover la
responsabilidad y el espíritu crítico desde la comprensión, desde lo que es
conveniente para todos, aprendiendo así a dar lo mejor de ellos para despertar
lo mejor de los otros. No busca corregir ninguna conducta, sino descubrir las
que no son convenientes por el bien de todos, desplegando la creatividad para
encontrar otras nuevas que humanicen.
La
terapia educativa-experiencial de escucha te
facilita que mientras vas conversando con Manuela y con su acompañamiento, vayas descubriendo en tu historia cuántas veces
te castigaron por una conducta y sólo
aprendiste a protegerte del castigo cada vez que la repetías y cuántas veces te explicaron las
consecuencias que podía tener tu
conducta y sin saber por qué no volviste a tenerla. El castigo sólo sirve para
adiestrar como hacen los adestradores de animales, en cambio, las consecuencias
nos van transformando en mejores personas, promoviendo el proceso continuo de
humanización, para que cada vez tengamos
un mundo mejor.
La terapia educativa-experiencial de escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con su acompañamiento, vayas descubriendo en tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria, afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo mejor de ti.
Para aprender habilidades nuevas necesitamos un modelo y ayuda
al principio. Necesitamos que alguien vaya guiándonos sin prisa, sin hacer nada por nosotros,
permitiendo que poco a poco vayamos desarrollando el dominio de la habilidad que
estemos aprendiendo en la medida que vamos comprobando lo que podemos ir haciendo
solos y descubriendo que aunque con errores podemos lograrlo y así vamos tolerando poco a poco la torpeza transitoria
que siempre experimentaremos cuando
queramos aprender algo nuevo en la vida.
En la medida que vamos desarrollando habilidades nuevasvamos desarrollando la autonomía. Esto
explica que si los padres quieren favorecer la autonomía de sus hijos evitarán
hacer todo lo que puedan hacer ellos, aunque sea con ayuda.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y
en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu
autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria,
afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo
podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo
mejor de ti.
El rencor es una lucha que hay en nuestro cerebro contra lo que ya sucedió que como sabemoses inevitable, necesario y conveniente, para
recordarnos que percibimos lo que hizo o no hizo el otro como algo malo para
nosotros, y hasta que no comprendamos que no pudo ser malo porque seguimos
vivos y algo nos aportó mientras afrontamos lasituación que nos tocó vivir, no abandonaremos la lucha, sintiendo la gratitud
por lo vivido que nos devolverá la paz.
Cuando transformamos la percepción de algo malo en algo bueno para nosotros, porque nos
dio la oportunidad de normalizar lo que puede volver a suceder, el rencor se
convierte en gratitud por la experiencia vivida que nos ha servido para
humanizarnos, transformando lo percibido como maldito en bendito, y ya nunca
más estaremos frustrados si volvemos a vivir una situación similar, y lo que es
más liberador, que nunca más temeremos volver a vivirla porque en nuestro
cerebro ya está normalizada.
Cuando un niño es obligado a reconocer la autoridad bajo amenazas,
premios o castigos generará la necesidad de obedecer, convirtiéndose en sumiso
o la necesidad de desobedecer, convirtiéndose en rebelde, pero en ninguno de
los dos casos desarrollará la autonomía ni el espíritu crítico.
Recordando que el objetivo de
la educación es favorecer el desarrollo de la autonomía de nuestros hijos y
alumnos, resultará mucho más eficaz para lograr este objetivo que les enseñen a
hacerse preguntas para descubrir cuál es la respuesta más conveniente para
ellos en cada situación y no busquen las respuestas fuera que muchas veces
resultan muy peligrosas.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces obedeciste o desobedeciste sin pensar en qué era lo
conveniente para ti, y de las consecuencias aprendiste que no se trata de ser
obediente para conseguir el premioo
desobediente para sufrir el castigo, sino de saber qué es lo que te conviene
por tu propio interés, para poder desarrollar la autonomía emocional y el espíritu
crítico que tan necesario resulta ahora por la cantidad de estafas y
movimientos sectarios de todo tipo a los que estamos expuestos todos.
Todas las experiencias que nos pone la vida que no son placenteras son
oportunidades para construir nuevos aprendizajes y desarrollar nuevos recursos
que irán aumentando la confianza en la vida, en los otros y en ti, disminuyendo
el miedo a vivir y recuperando la alegría de estar vivo.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas situaciones difíciles viviste, que con el paso del tiempo
empezaste a descubrir todo lo que te aportaron y todo lo bueno que fue
sucediendo después, sintiendo gratitud por lo vivido porque la vida te lo puso
y que nunca hubieras vivido voluntariamente ni por curiosidad, ni por los
beneficios que pudieras obtener a cambio.
Cuando nos toca afrontar una situación que percibimos como mala para
nosotros, es porque alguna necesidad ha quedado al descubierto y estamos en
estado de secuestro emocional, generando en nuestro torrente sanguíneo las
hormonas de la frustración: adrenalina, cortisol y noradrenalina que van a
desplegar la creatividad para luchar, huir o transformar la percepción entendiendo
que si lo que estás afrontando no te ha matado, no puede ser malo para ti, sino
una oportunidad para transformar la necesidad en posibilidad o transcenderla y
es cuando se producen los milagros.
Todas las experiencias que nos pone la vida que no son placenteras son
oportunidades para construir nuevos aprendizajes y desarrollar nuevos recursos
que irán aumentando la confianza en la vida, en los otros y en ti, disminuyendo
el miedo a vivir y recuperando la alegría de estar vivo.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas situaciones difíciles viviste, que con el paso del tiempo
empezaste a descubrir todo lo que te aportaron y todo lo bueno que fue
sucediendo después, sintiendo gratitud por lo vivido porque la vida te lo puso
y que nunca hubieras vivido voluntariamente ni por curiosidad, ni por los
beneficios que pudieras obtener a cambio.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces viviste experiencias placenteras que no te dejaron
nada cuando se acabaron, porque simplemente sentiste la satisfacción de la
necesidad cubierta, hasta que volvió a
aparecer de nuevo, y cuántas experiencias de felicidad viviste con gratitud,
que te dejaron un bienestar y una fortaleza para siempre, que las viviste como
transformadoras y pasaron a tu memoria
como que marcaron un antes y un después en tu forma de percibir la vida, a los
otros y a ti misma.
La felicidad es una experiencia creativa que genera endorfinas
(hormona de la felicidad) y serotonina (hormona del bienestar) y no se puede
comprar con dinero. Cuando no estás disfrutando puedes estar creando una
percepción de lo que estás viviendo como la oportunidad de construir nuevos
aprendizajes a través de la propia experiencia. La felicidad es el estado
natural siempre que no estemos luchando contra algo que ya sucedió y que por
supuesto es inevitable y conveniente; o contra algo que está sucediendo o que
puede suceder y no podemos hacer nada para evitarlo.
El placer es una sensación efímera de felicidad que dura lo que dura
la experiencia que generalmente se compra con dinero, generando dopamina
mientras dura la experiencia.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces viviste experiencias placenteras que no te dejaron
nada cuando se acabaron, porque simplemente sentiste la satisfacción de la
necesidad cubierta, hasta que volvió a
aparecer de nuevo, y cuántas experiencias de felicidad viviste con gratitud,
que te dejaron un bienestar y una fortaleza para siempre, que las viviste como
transformadorasy pasaron a tu memoria
como que marcaron un antes y un después en tu forma de percibir la vida, a los
otros y a ti misma.