El objetivo de la
educación es enseñar a buscar las propias respuestas, originales, únicas e
irrepetibles y a transformar todas las percepciones transmitidas que crean
malestar, para promover así el desarrollo de todas las capacidades y el
espíritu crítico que irán humanizando al niño.
El adoctrinamiento o adiestramiento lo único que busca es que el niño
sea como el educador quiere que sea, siempre en nombre del amor y por su bien y
lo único que promueve es la obediencia o la desobediencia ciega y lo que se consigue
son seguidores o detractores, que explica lo fácil que resulta a los
movimientos sectarios que tanto abundan, captar seguidores que a su vez sigan
captando a otros.
El objetivo de la
educación es enseñar a buscar las propias respuestas, originales, únicas e
irrepetibles y a transformar todas las percepciones transmitidas que crean
malestar, para promover así el desarrollo de todas las capacidades y el
espíritu crítico que irán humanizando al niño.
El adoctrinamiento o adiestramiento lo único que busca es que el niño
sea como el educador quiere que sea, siempre en nombre del amor y por su bien y
lo único que promueve es la obediencia o la desobediencia ciega y lo que se consigue
son seguidores o detractores, que explica lo fácil que resulta a los
movimientos sectarios que tanto abundan, captar seguidores que a su vez sigan
captando a otros.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces obedeciste o desobedeciste a la autoridad sin
analizar, ni pensar en las consecuencias que podría tener para ti y cada vez
fuiste sintiéndote más frágil y más en manos de aquellos que reconociste como
autoridad. Y poco a poco irás descubriendo que todo lo que has vivido y cómo lo
has vivido es producto del modelo que te transmitieron tus padres y empezarás a
hacerte tus propias preguntas y poco a poco irás descubriendo tus propias respuestas,
entendiendo que la vida es una continua experimentación de la que
constantemente estarás construyendo nuevos aprendizajes que dan sentido a la
vida.
Si entendemos que siempre nos quedan
infinitas experiencias por vivir, aunque tengamos mucha edad, porque la vida es
dinámica, no es estática, no perderemos
la capacidad de asombrarnos y cada vez que algo nos asombra, se despierta
dentro la curiosidad que lleva a la observación que va a crear un conflicto
cognitivo, que desplegará la creatividad para hacernos preguntas, descubrir
respuestas y construir nuevos aprendizajes.
Por esto los niños de forma espontánea
se asombran por todo y eso hace que sientan curiosidad por todo lo nuevo que se
encuentran, que les lleva a observar, a hacerse preguntas, que muchas veces
expresan y otras no, descubriendo sus propias respuestas y construyendo sus
propios aprendizajes.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces algo te asombró y empezaste a sentir curiosidad por
saber más y empezaste a hacerte preguntas, a buscar posibles respuestas, para
después crear las tuyas propias que te llevaron a construir tus propios
aprendizajes. Y poco a poco irás recuperando la capacidad de asombrarte que
despertará la curiosidad que te
facilitará ir construyendo tus propios aprendizajes a través de las experiencias
que vayas recordando mientras las cuentas.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces empezaste a contar alguna adversidad que viviste en
el pasado y poco a poco, de forma
espontánea, fuiste cayendoen la cuenta
de que no había sido tan grave, aunque cuando lo viviste resultó muydifícil para ti.Cuando ya no estás viviendo la experiencia es
cuando te puedes dar cuenta de lo que te
aportó y de los aprendizajes que descubriste mientras la transitabas,
transformando la maldición en bendición, sintiendo gratitud por la experiencia
vivida.
Cada vez que conversamos tiene lugar un proceso de transformación
dealguna percepción o varias.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existe son percepciones de la
realidad, y que tampoco existen los recuerdos, que lo que existe son
percepciones de las experiencias vividas entenderemos que cada vez que hablamos
de ellas salen de la memoria para entrar en la conciencia y cuando termina la
conversación, lo que vuelve a la memoria son nuevas percepciones de la
experiencias vividas.
Por esto, aunque casi nunca seamos conscientes de este proceso de transformación, todos sentimos que cada vez que hablamos de alguna experiencia vivida la vamos contando de forma diferente.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces hablaste de la misma experiencia y cada vez que
hablabas no la contabas exactamente igual que la anterior, porque todo lo que
decimos si no es de memoria, lo vamos creando en la medida que hablamos, por
eso cada vez que el maestro enseña algo al alumno el primero que aprende es el
maestro, porque con los mensajes que va creando mientras explica, va
construyendo aprendizajes sin ser
consciente. Todos hemos enseñado algo a quién no lo sabía desarrollando así el gen altruista que nos constituye y nos va
humanizando: enseñando al que no sabe y atendiendo al que lo necesita.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existen son
percepciones de la realidad y que siempre están en transformación, porque según
explica la física cuántica todo lo que observamos se transforma, esto explica
el refrán popular: “Nada es verdad, ni nada es mentira, todo depende del
cristal con el que se mira”.
Cuando percibimos algo como una maldición entramos en estado de
secuestro emocional y es en este estado cuando podemos desplegar la creatividad
para transformar la maldición en bendición, porque si todavía estamos vivos,
algo nos habrá aportado la experiencia percibida como maldición en principio,
porque desde que fuimos concebidos todas las experiencias irán sumando mientras
estemos vivos.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces empezaste a contar alguna adversidad que viviste en
el pasado y poco a poco, de forma
espontánea, fuiste cayendo en la cuenta
de que no había sido tan grave, aunque cuando lo viviste resultó muy difícil para ti. Cuando ya no estás viviendo la experiencia es
cuando te puedes dar cuenta de lo que te
aportó y de los aprendizajes que descubriste mientras la transitabas,
transformando la maldición en bendición, sintiendo gratitud por la experiencia
vivida.
Cada vez que conversamos tiene lugar un proceso de transformación
dealguna percepción o varias.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existe son percepciones de la
realidad, y que tampoco existen los recuerdos, que lo que existe son
percepciones de las experiencias vividas entenderemos que cada vez que hablamos
de ellas salen de la memoria para entrar en la conciencia y cuando termina la
conversación, lo que vuelve a la memoria son nuevas percepciones de la
experiencias vividas.
Por esto, aunque casi nunca seamos
conscientes de este proceso de transformación, todos sentimos que cada vez que
hablamos de alguna experiencia vivida la vamos contando de forma diferente.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces hablaste de la misma experiencia y cada vez que
hablabas no la contabas exactamente igual que la anterior, porque todo lo que
decimos si no es de memoria, lo vamos creando en la medida que hablamos, por
eso cada vez que el maestro enseña algo al alumno el primero que aprende es el
maestro, porque con los mensajes que va creando mientras explica, va
construyendo aprendizajes sin ser
consciente. Todos hemos enseñado algo a quién no lo sabía desarrollando así el gen altruista que nos constituye y nos va
humanizando: enseñando al que no sabe y atendiendo al que lo necesita.
Tu hijo adolescente no ha dejado de necesitar tu cariño, sólo ha
dejado de pedirlo. Cuando era pequeño corría a tus brazos cada vez que te veía
y nunca quería separarse de tu lado y tú respondías en cada momento cómo
podías, dependiendo del modelo que tuviste en tus padres y de tus propias
percepciones.
Hoy que está dejando de ser un niño y que está desarrollando su
autonomía emocional a lo mejor percibes que no necesita nada de ti, pero no es
falta de amor, es falta de seguridad para mostrarlo, porque no le sale decir: “abrázame”,
“escúchame” o “quédate conmigo”. No es porque no necesite tu presencia, la
necesita y mucho, pero también necesita
su espacio, sintiendo que tú siempre serás el lugar seguro donde pueda refugiarse
cada vez que lo necesite.
Cada mañana cuando despiertes recuerda que tu vida y la de tu
hijo es un regalo, un nuevo nacimiento para los dos, y que puedes crear una
conexión con él, preguntándole cómo está, escuchándole sin interrumpirle y despidiéndote
para empezar el día, recordándole que le deseas lo mejor yque confías en que siempre que puedas hacer
algo por él, harás lo que te sea posible o le comunicarás que no puedes hacer
lo que te pide por el motivo que sea.
Crear conexión con tu hijo adolescente es urgente para que pueda
ir afrontando lo que la vida le vaya
presentando de la mejor manera, sintiéndose siempre acompañado.
El castigo busca corregir una conducta por miedo, no por comprensión, sino
para que sienta culpa o vergüenza, siempre desde el estado de frustración,
recriminando y/o amenazando. No favorece la construcción de ningún aprendizaje,
ni desarrolla el espíritu crítico, sólo promueve la obediencia ciega o la
desobediencia.
Las consecuencias de las conductas no deseadas se explican con amor
desde la responsabilidad de los padres, no desde la autoridad, para promover la
responsabilidad y el espíritu crítico desde la comprensión, desde lo que es
conveniente para todos, aprendiendo así a dar lo mejor de ellos para despertar
lo mejor de los otros. No busca corregir ninguna conducta, sino descubrir las
que no son convenientes por el bien de todos, desplegando la creatividad para
encontrar otras nuevas que humanicen.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces te castigaron por
una conducta y sólo aprendiste a protegerte del castigo cada vez que la
repetías y cuántas veces te explicaron
las consecuencias que podía tener tu
conducta y sin saber por qué no volviste a tenerla. El castigo sólo sirve para
adiestrar como hacen los adestradores de animales, en cambio, las consecuencias
nos van transformando en mejores personas, promoviendo el proceso continuo de
humanización, para que cada vez tengamos
un mundo mejor.
El castigo busca corregir una conducta por miedo, no por comprensión, sino
para que sienta culpa o vergüenza, siempre desde el estado de frustración,
recriminando y/o amenazando. No favorece la construcción de ningún aprendizaje,
ni desarrolla el espíritu crítico, sólo promueve la obediencia ciega o la
desobediencia.
Las consecuencias de las conductas no deseadas se explican con amor
desde la responsabilidad de los padres, no desde la autoridad, para promover la
responsabilidad y el espíritu crítico desde la comprensión, desde lo que es
conveniente para todos, aprendiendo así a dar lo mejor de ellos para despertar
lo mejor de los otros. No busca corregir ninguna conducta, sino descubrir las
que no son convenientes por el bien de todos, desplegando la creatividad para
encontrar otras nuevas que humanicen.
La
terapia educativa-experiencial de escucha te
facilita que mientras vas conversando con Manuela y con su acompañamiento, vayas descubriendo en tu historia cuántas veces
te castigaron por una conducta y sólo
aprendiste a protegerte del castigo cada vez que la repetías y cuántas veces te explicaron las
consecuencias que podía tener tu
conducta y sin saber por qué no volviste a tenerla. El castigo sólo sirve para
adiestrar como hacen los adestradores de animales, en cambio, las consecuencias
nos van transformando en mejores personas, promoviendo el proceso continuo de
humanización, para que cada vez tengamos
un mundo mejor.
La terapia educativa-experiencial de escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con su acompañamiento, vayas descubriendo en tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria, afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo mejor de ti.
Para aprender habilidades nuevas necesitamos un modelo y ayuda
al principio. Necesitamos que alguien vaya guiándonos sin prisa, sin hacer nada por nosotros,
permitiendo que poco a poco vayamos desarrollando el dominio de la habilidad que
estemos aprendiendo en la medida que vamos comprobando lo que podemos ir haciendo
solos y descubriendo que aunque con errores podemos lograrlo y así vamos tolerando poco a poco la torpeza transitoria
que siempre experimentaremos cuando
queramos aprender algo nuevo en la vida.
En la medida que vamos desarrollando habilidades nuevasvamos desarrollando la autonomía. Esto
explica que si los padres quieren favorecer la autonomía de sus hijos evitarán
hacer todo lo que puedan hacer ellos, aunque sea con ayuda.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces tus padres y tus educadores, con la mejor intención y
en nombre del amor hicieron cosas por ti que podías hacer tú no favoreciendo tu
autonomía, ni aprendiste a desarrollar la tolerancia a la torpeza transitoria,
afrontando lo que la vida te ha ido presentando, entendiendo que siempre lo
podías haber hecho mejor, para explicar el miedo que sentías para poder dar lo
mejor de ti.
El rencor es una lucha que hay en nuestro cerebro contra lo que ya sucedió que como sabemoses inevitable, necesario y conveniente, para
recordarnos que percibimos lo que hizo o no hizo el otro como algo malo para
nosotros, y hasta que no comprendamos que no pudo ser malo porque seguimos
vivos y algo nos aportó mientras afrontamos lasituación que nos tocó vivir, no abandonaremos la lucha, sintiendo la gratitud
por lo vivido que nos devolverá la paz.
Cuando transformamos la percepción de algo malo en algo bueno para nosotros, porque nos
dio la oportunidad de normalizar lo que puede volver a suceder, el rencor se
convierte en gratitud por la experiencia vivida que nos ha servido para
humanizarnos, transformando lo percibido como maldito en bendito, y ya nunca
más estaremos frustrados si volvemos a vivir una situación similar, y lo que es
más liberador, que nunca más temeremos volver a vivirla porque en nuestro
cerebro ya está normalizada.
Cuando un niño es obligado a reconocer la autoridad bajo amenazas,
premios o castigos generará la necesidad de obedecer, convirtiéndose en sumiso
o la necesidad de desobedecer, convirtiéndose en rebelde, pero en ninguno de
los dos casos desarrollará la autonomía ni el espíritu crítico.
Recordando que el objetivo de
la educación es favorecer el desarrollo de la autonomía de nuestros hijos y
alumnos, resultará mucho más eficaz para lograr este objetivo que les enseñen a
hacerse preguntas para descubrir cuál es la respuesta más conveniente para
ellos en cada situación y no busquen las respuestas fuera que muchas veces
resultan muy peligrosas.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces obedeciste o desobedeciste sin pensar en qué era lo
conveniente para ti, y de las consecuencias aprendiste que no se trata de ser
obediente para conseguir el premioo
desobediente para sufrir el castigo, sino de saber qué es lo que te conviene
por tu propio interés, para poder desarrollar la autonomía emocional y el espíritu
crítico que tan necesario resulta ahora por la cantidad de estafas y
movimientos sectarios de todo tipo a los que estamos expuestos todos.
Todas las experiencias que nos pone la vida que no son placenteras son
oportunidades para construir nuevos aprendizajes y desarrollar nuevos recursos
que irán aumentando la confianza en la vida, en los otros y en ti, disminuyendo
el miedo a vivir y recuperando la alegría de estar vivo.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas situaciones difíciles viviste, que con el paso del tiempo
empezaste a descubrir todo lo que te aportaron y todo lo bueno que fue
sucediendo después, sintiendo gratitud por lo vivido porque la vida te lo puso
y que nunca hubieras vivido voluntariamente ni por curiosidad, ni por los
beneficios que pudieras obtener a cambio.
Cuando nos toca afrontar una situación que percibimos como mala para
nosotros, es porque alguna necesidad ha quedado al descubierto y estamos en
estado de secuestro emocional, generando en nuestro torrente sanguíneo las
hormonas de la frustración: adrenalina, cortisol y noradrenalina que van a
desplegar la creatividad para luchar, huir o transformar la percepción entendiendo
que si lo que estás afrontando no te ha matado, no puede ser malo para ti, sino
una oportunidad para transformar la necesidad en posibilidad o transcenderla y
es cuando se producen los milagros.
Todas las experiencias que nos pone la vida que no son placenteras son
oportunidades para construir nuevos aprendizajes y desarrollar nuevos recursos
que irán aumentando la confianza en la vida, en los otros y en ti, disminuyendo
el miedo a vivir y recuperando la alegría de estar vivo.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas situaciones difíciles viviste, que con el paso del tiempo
empezaste a descubrir todo lo que te aportaron y todo lo bueno que fue
sucediendo después, sintiendo gratitud por lo vivido porque la vida te lo puso
y que nunca hubieras vivido voluntariamente ni por curiosidad, ni por los
beneficios que pudieras obtener a cambio.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces viviste experiencias placenteras que no te dejaron
nada cuando se acabaron, porque simplemente sentiste la satisfacción de la
necesidad cubierta, hasta que volvió a
aparecer de nuevo, y cuántas experiencias de felicidad viviste con gratitud,
que te dejaron un bienestar y una fortaleza para siempre, que las viviste como
transformadoras y pasaron a tu memoria
como que marcaron un antes y un después en tu forma de percibir la vida, a los
otros y a ti misma.
La felicidad es una experiencia creativa que genera endorfinas
(hormona de la felicidad) y serotonina (hormona del bienestar) y no se puede
comprar con dinero. Cuando no estás disfrutando puedes estar creando una
percepción de lo que estás viviendo como la oportunidad de construir nuevos
aprendizajes a través de la propia experiencia. La felicidad es el estado
natural siempre que no estemos luchando contra algo que ya sucedió y que por
supuesto es inevitable y conveniente; o contra algo que está sucediendo o que
puede suceder y no podemos hacer nada para evitarlo.
El placer es una sensación efímera de felicidad que dura lo que dura
la experiencia que generalmente se compra con dinero, generando dopamina
mientras dura la experiencia.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces viviste experiencias placenteras que no te dejaron
nada cuando se acabaron, porque simplemente sentiste la satisfacción de la
necesidad cubierta, hasta que volvió a
aparecer de nuevo, y cuántas experiencias de felicidad viviste con gratitud,
que te dejaron un bienestar y una fortaleza para siempre, que las viviste como
transformadorasy pasaron a tu memoria
como que marcaron un antes y un después en tu forma de percibir la vida, a los
otros y a ti misma.
La resiliencia es la capacidad del cerebro
humano para percibir la adversidad como oportunidad para desarrollar la creatividad
mientras vamos transformando la maldición en bendición, entendiendo que todo lo
que sucede es inevitable y conveniente. Inevitable porque ya ha sucedido y
conveniente porque si no hemos muerto habremos desarrollado muchos recursos
afrontando la adversidad que quedarán en nosotros para siempre.
La plasticidad del cerebro humano le permite
estar en continua transformación porque el cerebro humano, como la vida siempre
está en movimiento, nada es estático,
todo es dinamico, dentro y fuera de nosotros y esto explica que las
percepciones estén en continua transformación aunque casi nunca seamos
conscientes de esto, hasta que a través de alguna experiencia o
conversando nos hagamos concientes de la
transformación de la percepción.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces tuviste miedo a qué sucediera algo y si llegó a
suceder te sentiste muy frustrado y permaneciste en ese estado más tiempo del deseado, porque no encontrabas una
respuesta que te devolviera la paz mental y un día de forma natural te
levantaste sin miedo a que volviera a suceder y con una percepción nueva de la
situación. Pues este proceso lo podemos llevar a cabo conscientemente para que
resulte transformador y humanizador.
Las necesidades son
las que nos guían y nos protegen siempre que dependa de nosotros la cobertura,
pero si no es así, nos esclavizan porque estamos siempre en estado de secuestro
emocional, con miedo a que esa necesidad quede sin cobertura y con frustración
porque ya ha quedado sin cobertura.
Es necesario
entender que cada vez que entramos en secuestro emocional y no encontramos
respuesta rápida, es la señal de que una necesidad puede quedar sin cobertura o
ya ha quedado sin cobertura y tenemos la oportunidad de descubrirla, comprobar
que esa necesidad no la podemos cubrir nosotros y desplegar la creatividad para
poder transformarlaen posibilidad o
transcenderla,para librarnos para
siempre del miedo a que vuelva a suceder y de la frustración si ya ha sucedido.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces tuviste miedo a qué sucediera algo y si llegó a
suceder te sentiste muy frustrado y permaneciste en ese estado más tiempo del deseado, porque no encontrabas una
respuesta que te devolviera la paz mental y un día de forma natural te
levantaste sin miedo a que volviera a suceder y con una percepción nueva de la
situación. Pues este proceso lo podemos llevar a cabo conscientemente para que
resulte transformador y humanizador.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento,vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces pensaste en algo que podía suceder y si sucedió, tuviste
una respuesta eficaz y satisfactoria ofreciendo lo mejor de ti, porque ya la
habías reconocido como posibilidad; y en cambio en otras ocasiones que no lo
reconociste como posibilidad porque la necesidad de que no sucediera no lo
permitía, si llegó a suceder, la respuesta que diste te llevo a sufrir
consecuencias no deseadas, pero necesarias para poderlo reconocer cómo
posibilidad, porque el cerebro sabe que lo que sucede una vez, puede suceder
otra vez, y por eso lo reconoce ya como posibilidad y elabora respuestas para
evitarlo si está en su mano o para afrontarlo de forma eficaz y satisfactoria
si vuelve a suceder.
Cada vez que
amanece y abrimos los ojos es un milagro que nos da la oportunidad de vivir
infinitas posibilidades que la vida nos irá presentando minuto aminuto y es lo único que podemos afrontar.
Aunque nuestro
cerebro esté siempre buscando nuevas posibilidades para tener casi todo
previsto, lo único que podemos hacer es reconocerlas como posibilidades para
librarnos del miedo a lo que puede suceder, entendiendo que sólo podremos
afrontar lo que vaya sucediendo minuto a minuto y que mientras estemos vivos
siempre encontraremos respuesta para seguir viviendo.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces pensaste en algo que podía suceder y si sucedió, tuviste
una respuesta eficaz y satisfactoria ofreciendo lo mejor de ti, porque ya la
habías reconocido como posibilidad; y en cambio en otras ocasiones que no lo
reconociste como posibilidad porque la necesidad de que no sucediera no lo
permitía, si llegó a suceder, la respuesta que diste te llevo a sufrir
consecuencias no deseadas, pero necesarias para poderlo reconocer cómo
posibilidad, porque el cerebro sabe que lo que sucede una vez, puede suceder
otra vez, y por eso lo reconoce ya como posibilidad y elabora respuestas para
evitarlo si está en su mano o para afrontarlo de forma eficaz y satisfactoria
si vuelve a suceder.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces entraste en estado de secuestro emocional y después
de un tiempo, de forma espontánea descubriste nuevas respuestas o transformaste
la percepción y empezaste a salir del malestar recuperando la paz mental que te
permitió volver a sentirte tranquilo y así irás reconstruyendo tu historia y
recuperando la confianza en la vida.
Es muy liberador entenderque
con todo, por todo y a pesar de todo, siempre tenemos motivos para sentir gratitud a
la vida por todo lo que nos ha prestado y todavía tenemos, y que cuando perdemos algo lo podemos percibir
como una oportunidad para sentir gratitud también por haberlo tenido el tiempo
que la vida lo ha permitido.
Cada vez que perdemos la paz mental es porque entramos en estado de
secuestro emocional, sintiendo frustración cuando una necesidad ha quedado sin
cobertura, o miedo a que una necesidad quede sin cobertura. La energía creativa
que el cerebro genera en este estado nos permite transformar la necesidad no
cubierta en posibilidad, o transcenderla, o descubrir nuevas respuestas para
dar cobertura a la necesidad si está en nuestra mano, llenándonos de gratitud
por lo vivido recuperando así la paz mental.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces entraste en estado de secuestro emocional y después
de un tiempo, de forma espontánea descubriste nuevas respuestas o transformaste
la percepción y empezaste a salir del malestar recuperando la paz mental que te
permitió volver a sentirte tranquilo y así irás reconstruyendo tu historia y
recuperando la confianza en la vida.
La rigidez es lo que nos hace vulnerables. Siempre que vivimos desde las necesidades del cerebro reptiliano o instintivo somos rígidos y vulnerables, entrando en estado de secuestro emocional continuamente y quedando afectados por todo lo que sucede o no sucede como está grabado en ese cerebro.
Sin embargo, cuando vivirnos desde las infinitas posibilidades del cerebro creativo, nos hacemos flexibles porque nada nos afecta, podemos fluir con todo, dando respuestas creativas a lo que se va presentando, entendiendo que lo que sucede siempre es inevitable porque ha sucedido y conveniente porque seguimos vivos con una nueva experiencia vivida. Esta es la forma de percibir de los niños hasta los 3 años que ya tienen el modelo adquirido para identificarse como miembros de la especie.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces viviste una situación que afectó a otras personas
pero a ti no, porque en tu cerebro estaba grabada como posibilidad y pudiste
dar respuestas mucho más eficaces y humanas que las que dieron los otros desde
su estado de afectación. Todo lo que percibimos cómo maldición tiene su origen en las necesidades que no
dependen de nosotros la cobertura y en cambio lo que percibimos como bendición
forma parte de las infinitas
posibilidades que el cerebro creativo está creando continuamente, de forma inconsciente.
La terapia educativa-experiencial de
escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces viviste una situación que afectó a otras personas
pero a ti no, porque en tu cerebro estaba grabada como posibilidad y pudiste
dar respuestas mucho más eficaces y humanas que las que dieron los otros desde
su estado de afectación. Todo lo que percibimos cómo maldición tiene su origen en las necesidades que no
dependen de nosotros la cobertura y en cambio lo que percibimos como bendición
forma parte de las infinitas
posibilidades que el cerebro creativo está creando continuamente, de forma inconsciente.
Recordando que la realidad no existe, que lo que existen son infinitas
percepciones de la realidad, podremos entender que siempre que perdemos la paz
interior y por tanto no nos sentimos felices, es porque estamos percibiendo
algo del presente, del pasado o del futuro, de una forma que nos lleva a estar
frustrados, porque una necesidad no ha sido cubierta, o a sentir miedo a que
una necesidad quede sin cobertura.
Este es el estado de secuestro emocional en el que entramos cada vez
que perdemos la paz interior, y para salir de él es necesario descubrir que la
percepción transmitida, consiste en una maldición, para poder descubrir otra
nueva que nos permita vivirla y afrontarla
como una bendición.
La terapia educativa-experiencial de escucha te facilita que mientras vas conversando con Manuela y con
su acompañamiento, vayas descubriendo en
tu historia cuántas veces te sentiste en estado de secuestro emocional durante
horas o días, incluso meses, y un día sin saber por qué, caías en la cuenta, de
forma espontánea, que la situación no era tan grave y en muchas ocasiones hasta
te venía bien para dar una respuesta
nueva e ibas recuperando poco a poco la paz mental. Esta es la muestra
de que siempre podemos transformar una percepción que nos produce malestar en
otra que nos devuelva el bienestar cada
vez que lo perdemos.