domingo, 16 de agosto de 2026

TODO EMPEZÓ FATAL

 


Todo empezó fatal y se puso aún peor, nada sucedía como yo tenía previsto, me iba sorprendiendo todo.  Gracias a que yo hago los planes para que la vida me los cambie, me fui adaptando a lo que iba sucediendo, fluyendo sin dificultad.

Al poco tiempo de llegar, recordé que todo sucede siempre de la mejor manera para mí y para todos y lejos de sentirme frustrada empezaron a surgir en mi cabeza infinitas posibilidades peores que las que se me iban presentando y empecé a pensar: pues ni tan mal, virgencita, virgencita, déjame como estoy.

Cuando llegó la hora de despedirnos el ambiente era tenso, la mayoría de las personas se sentían engañadas por lo que allí habían vivido, que no era ni parecido a lo que habían ofertado. Yo, en cambio, salí contenta y feliz por haber podido afrontar lo que me iba encontrando, sintiéndome afortunada, porque en ningún momento sentí enfado o contrariedad y pude verme en otros tiempos, a través de los asistentes, frustrada e impotente por no poder nada para cambiar lo que allí estaba sucediendo.

Una vez más comprobé que por fin he descubierto la llave de la libertad para mí, que es poder fluir con todo lo que sucede en cada momento, entendiendo que todo lo que no me mata, me da la oportunidad de desarrollar mi capacidad creativa para poder fluir con todo, por todo y a pesar de todo lo que sucede y que en cada momento de mi vida la única opción posible es transitar el día como me vaya dirigiendo esa niña interior que llevo dentro, que irá desplegando la creatividad para encontrar el camino, como lo ha hecho desde que fui concebida.

Qué maravilla, que curso más interesante había vivido sin esperarlo, solamente confiando en que todo sucede de la mejor manera, porque ya no me empeño en cambiar nada de lo que va sucediendo, comprendiendo que todo lo que sucede es inevitable, conveniente y necesario para lo que está venir  y que todo lo que he vivido desde que fui concebida en el seno de mi madre ha sumado, nada ha restado.

Una vez más me lleno de gratitud a la vida, que me ha ido poniendo delante siempre lo que me convenía para lo que estaba por llegar.

La vida, los otros y yo somos perfectos si despliego mi creatividad para descubrir la perfección en todo. 

                                  


 18-5-26                                                                    Manuela Álvaro Alonso

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