sábado, 7 de noviembre de 2026

LOS NIÑOS SON GRANDES OBSERVADORES


Los niños siempre están observando cómo perciben y afrontan sus padres las situaciones que no les resultan agradables. Por esto es importante que por lo menos uno de ellos sea consciente de esto y aprenda a relacionarse de una forma nueva, en el que el silencio es muchas veces la mejor respuesta.

Lo primero que es necesario entender para poder aprender a relacionarse de una forma nueva es que la realidad no existe, que existen percepciones de la realidad, por esto cada uno tiene su verdad.

Lo segundo es que nadie está contra nadie, todo el mundo cuando habla muestra sus percepciones, nada más, por esto cuando escuchamos una percepción diferente a la nuestra, el silencio  nos ayuda a podernos quedar con la información y si nos preguntan la nuestra la comunicamos breve, clara y concisa. 



Una vez que entiende esto la persona que está interesada en su transformación ya puede entender que nadie le puede atacar con las palabras, ni herir, sólo la percepción de las palabras es lo que puede producir ataque o heridas, porque todo lo que dice alguien siempre  habla de sus percepciones, ofrece datos de él, de nadie más.

Cuando ya percibimos esto así, no reconoceremos a nadie como contrincante y no necesitaremos defendernos, ni protegernos de nadie, ni con sus hechos, ni con sus palabras, y percibiremos siempre buenas a las personas, aunque sus percepciones sean opuestas a las nuestras.

La bondad de los seres humanos está detrás de sus percepciones y de sus comportamientos, por esto la bondad que nos constituye nos permite amar incondicionalmente a cualquier ser humano, independientemente de sus percepciones y comportamientos, convirtiéndonos así en verdaderos seres humanos, con el corazón siempre abierto porque ya no tendremos que defendernos, ni protegernos de nadie.


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